Está demostrado que si cuando vendes eres de los que hablan sin escuchar a nadie, no comunicas ni argumentas nada, sólo te dedicas a hacer tu propio monólogo.

Hoy en día, existen infinidad de herramientas y maneras de comunicarnos y establecer una fuerte relación con nuestros clientes y los que según como comuniquemos y hagamos las cosas se conviertan también en nuevos clientes.
aclaro esto: Si nuestra manera de comunicar es buena y efectiva, a los que ya tenemos como clientes los haremos fieles a nuestra marca o empresa y, a los que todavía no nos conocen, pues eso, haremos que nos conozcan y que empiecen a confiar en nosotros. Para esto hace falta utilizar la comunicación de la manera más adecuada y correcta.

 

escuchas y hablas

 

Seguro que todos hemos escuchado o leído en alguna ocasión que en todos los medios (ya sea a la hora de vender, comprar, comunicarse en las redes sociales o algo tan sencillo como hablar entre amigos) la bidireccionalidad, escuchar y hablar, para que quede más claro y todos lo entendamos es absolutamente necesaria. Lo que se pretende (sobre todo cuando vendes uno de tus productos o servicios) es que se establezca una relación mucho más personal, sencilla y directa con los usuarios. Esto es algo que ha existido siempre, lo que pasa es que hace poco tiempo atrás que la comunicación a la hora de vender (y puede que en muchas otras, como la política, por ejemplo) la manera de comunicarse era sólo unidireccional, es decir:Hablo yo, los otros que me escuchen. No saben o son tontos, así que soy el amo, el líder…
Si eres de los que piensan así, siento comunicarte que tienes los días contactos, amiga o amigo, ya que esto está cambiando, afortunadamente.
Lo que sí está claro y demostrado sobradamente es que una comunicación a dos bandas es una excelente oportunidad para las empresas y los usuarios, ya que todos pueden conocer mucho más en profundidad tanto a un cliente potencial,cómo a qué empresa comprar o no los productos os servicios que solucionen alguna necesidad del usuario final. Además esta bidireccionalidad de la que hablamos nos puede ayudar con nuestras campañas de comunicación o de marketing, haciendo así que realmente sean efectivas basándose en lo que el usuario final nos ha transmitido, cosa que seguros que estaréis de acuerdo conmigo.
Todo esto puede que os parezca pura palabrería. pero es fundamental que todos tengamos en cuenta este simple detalle:

Una conversación en la que solo habla una de las dos partes, no es una conversación

escuchas palabreria

Por mucho que insistamos en esto, si no escuchamos lo que nos dicen y sólo nos dedicamos a hacer monólogos digamos lo que digamos no se produce ningún tipo de comunicación. Hablando en términos más técnicos, (cómo los odio, pero en ocasiones son necesarios) la comunicación entendida correctamente, implica una bidireccionalidad, una reciprocidad, en la que el emisor sea receptor y el receptor emisor, en el que haya un flujo de información por ambas partes. Si una de estas partes es la única que habla, se está monopolizando la conversación, no dejaremos a nadie más hablar. Pensad en el resultado de todo esto ¿Será bueno o malo para nuestra empresa o para que se solucione alguna de nuestras necesidades?

Quiero poneros un ejemplo que viene perfectamente al caso cuando tuve la necesidad de contratar un profesional para cambiar una ventana de mi casa que estaba en mal estado por una nueva:

Pues eso, una de las ventanas de mi casa estaba en muy mal estado y decidí buscar un profesional que me hiciera este trabajo, por lo cual me puse a buscar uno. La primera, en la frente, como se suele decir… Uno de los profesionales con los que contacté (después resultó que cómo profesional tenía ciertas carencias) le expuse mi situación y le pedí que me presupuestaran un tipo de ventana oscilo-corredera que era lo que en mi caso necesitaba, ya que antes ya me había informado antes y era lo que yo quería y necesitaba (como comento, a día de hoy existe mucha información a la que podemos acceder con facilidad mediante Internet.) Total que era lo que yo buscaba… Lo primero que me dice es: “eso no existe, tío” . Me quedé un poco perplejo, pero intenté explicarle que conocía el producto ya que busqué información por la red y a su vez mediante otros profesionales los cuales me dieron toda la información que necesitaba. Era igual, el insistía diciendo: “llevo muchos años en el sector y eso no existe”… Total, que ni me escuchaba ni me dejaba hablar, por lo cual le dije que dábamos la conversación por acabada, aunque el insistía en su profesionalidad y en su aire de “sabelotodo”. ¿Cuál fue el resultado de esto? Pues el que seguro que os imagináis, que no contraté sus servicios y seguí buscando otro hasta que encontré quien me orientó y me solucionó las dudas que tenía. Él fue a quien contraté para  que me cambiase la ventana.

Seguro que muchos de vosotros os habéis encontrado en alguna situación igual o parecida en alguna ocasión, así que si en nuestro negocio o profesión no escuchamos a quien nos pregunta y queremos ser los únicos protagonistas, puede que el protagonismo nos salga caro y perdamos toda nuestra credibilidad y por supuesto eso hará que nuestro negocio consiga lo que estamos buscando si actuamos así, que en poco tiempo, no existirá.
Mi recomendación en esto no es otra que escuchar, no solo con el oído sino también con el corazón, poniéndote a la altura de quien te pregunta para que entre todos exista una comunicación fluida y las dos partes podamos plantear preguntas y respuestas de una forma directa, sencilla y entendible.
Estoy seguro que casi todos los profesionales conocen bien su trabajo (alguno habrá que no…) y que en ocasiones el cliente hace preguntas que para nosotros son obvias y seguro que para ellos son como si le hablàramos en idioma extraterrestre, estoy seguro, es más, lo he comprobado en varias ocasiones que “traduces” lo técnico a lo “natural”, el resultado es francamente bueno y al final acaba en venta, que es el objetivo que todos buscamos.

escuchas ovni

Hecha esta reflexión, es fundamental que tengamos en todo momento en cuenta el detalle de que una conversación en la que sólo hable una de las partes, no es una conversación, y, digamos lo que digamos, no existe comunicación alguna. La comunicación implica una bidireccionalidad, una reciprocidad, en la que el emisor sea receptor y el receptor emisor, en el que exista un hilo de información por ambas partes. Si una de estas partes es la única que habla,lo que estamos haciendo es monopolizarla, no dejaremos a nadie más hablar y la consecuencia de esto volvemos a lo que comenté anteriormente, la pérdida de credibilidad, de clientes y por supuesto, olvidarnos de vender nada. Pues eso, aunque tengamos la certeza de que tenemos mucho que decir, y que lo que decimos es importante porque nuestro producto o servicio lo es, debemos tener la precaución de no ser los únicos que hablamos, porque lo realmente importante es escuchar, entender lo que quieren transmitir y dar solución a ello de la manera más fácil posible. No se trata de nosotros, sino de ellos.Tenemos que cederles la voz, y ser nosotros los que respondamos.

Bueno, amigas y amigos, ya no me enrollo más, seguro que en estas fechas todos tenemos muchas cosas que hacer y muchos regalos que comprar y que vender, ¿Verdad?

escuchas felicitación

Aprovecho este espacio para desearos a todos unas felices fiestas y lo mejor para el próximo año.

Ramon Bermúdez. Reacciona Marketing.

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